Y qué increíble fue encontrarte y sentirte, así, tan como yo.

Y qué decir cuando las palabras jamás alcanzarán…

Y cuál fue el milagro de que encontrases mis señales.

Y dónde se fueron las batallas del corazón durante la espera…

Miles de historias contadas al horizonte, hacia tu mirada.

Tu pelo al viento y esas palabras que escribías en la arena.

Cuánto avanzar sabiendo que sin estar, estabas…

Un millón de estrellas bajo nuestro mismo cielo…

Y qué hacer ahora con tanto amor, cómo dibujar salidas.

Y cómo decirte que siempre te esperé, aunque estabas ahí, en mis pupilas.

Y comprendo que el tiempo era justo el necesario, el preciso.

Y que desde el primer suspiro, ya estábamos unidos por un lazo místico.

Miles de historias contadas al horizonte, hacia tu mirada.

Tu pelo al viento me esperaba para enredarme en él.

Cuánto avanzar para terminar en este nuevo principio.

Un millón de estrellas bajo nuestro mismo cielo.

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