Viento, dame viento

Y pudieran parecer seres venidos de otro mundo, que orientados hacia el espacio, esperan señales desde su hogar. O quizás velas de palo mayor tensas frente al limpio aire del barlovento.
Y el equilibrio es perfecto, tanto, que no sabes dónde empiezan ellos y dónde el planeta y es que a pesar de ser de acero se han convertido en las raíces de la tierra que, sedienta de vida, buscan en el viento su alimento.
Y el zumbido rítmico y cadencioso parece el latido de un ser místico y si cierras los ojos podrás entender que el que late es el corazón de Ella, la Madre Naturaleza.
Y yo sólo pido tiempo y viento al viento. Es posible que aún nos quede alguna oportunidad para arreglar el daño infligido. Es posible que aún podamos recuperar el equilibrio. Es posible…
Parque eólico Los Valles. Teguise. Lanzarote. Canarias. Spain.

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