Tiempo sin promesas

Llegué a tu orilla, quizás, empujado por el viento.

Y tú, eternamente curiosa, me hiciste una pregunta.

Te respondí que siempre fui pasado viajando en el tiempo.

Y mi incoherente respuesta te dibujó una sonrisa.

Me regalaste los instantes de tu piel.

Momentos de miradas con tus ojos cerrados.

Tus labios imposibles me hicieron esclavo y fiel.

Y cuando tuve miedo siempre estuviste a mi lado.

Te ofrecí todo mi tiempo, mis lágrimas, mi mundo.

Caricias sin manos que salían de mi alma.

Me tatué tu perfume en mis recuerdos del futuro.

Te abracé muy fuerte cuando te sentía derrotada.

Pero hoy vuelve, intenso, el viento del este.

Y ya sabes, me queda un mundo por recorrer.

Fuimos entrega sin promesas, instantes del presente.

Siempre supimos que un día nos dejaríamos de ver.

Y ahora que vuelvo a estar en esta orilla, lloro.

Nunca pensé que pudiera en ti echar anclas.

Acaricio tu piel por última vez y me ahogo.

Pero nunca elegí, nacer, crecer, vivir, con alas.

Cayo Jutías. Viñales. Pinar del Río. Cuba.

Puesta de son
Dando vueltas
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