Sin miedo

En este trampolín que es el existir,
me acerco al límite con mis pasos, cortos, frágiles, lentos,
y sintiendo la duda que me atenaza,
me agarro a la posibilidad de sentir, vivir, reír,
y no morir en el intento.
Fueron muchas las veces que el rencor, el odio, el miedo,
me hicieron avanzar sin ver el cielo,
que azul, infinito, calmo e intenso,
me gritaba que las alas grandes y fuertes,
en mi espalda estaban aunque no las viese.
Y así un día solté la barandilla, fría, metálica e indiferente,
para batir mis alas y soltar el lastre,
ese de los celos, inseguridades y miedos,
hasta vencer la insoportable gravedad y dejar atrás el suelo,
y sentirme libre como el viento, frío, fiero y etéreo.
Ahora al borde no le tengo miedo,
porque sé que soy un segundo en este inmenso tiempo,
que lo que ha de pasar será a pesar de mis intentos,
y que todo es nítido, cierto, genuino y perfecto,
cuando desde el amor nacen tus gestos.
El Varadero. El Rosario. Tenerife. Spain.
Ellas
Orillas – El Sauzal
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