Siempre hacia ti

Me dijiste un adiós pronunciando un perfecto hasta luego. Me prometiste que esperarías por mí; Lo hiciste con las palabras de tu misteriosa voz, aunque tus ojos decían lo contrario. Me contaste que me mandarías mensajes en las olas del mar, que el viento traería tu perfume hasta mi orilla… Me besaste en la despedida con unos labios fríos y desconocidos, los mismos que me hicieron acariciar el cielo en aquellas noches de locura.

Ahora, cada atardecer, vengo hasta este lugar y me siento a esperar… Observo un sol para mi poniente y que para ti sería naciente si, como yo, lo estuvieses mirando. Las olas llegan silenciosas y cansadas de nadar y el viento huele a sal y a eterna soledad.

Siempre supe que eras ave de paso, que igual que llegaste te marcharías, pero eso no impidió que arrasaras mi interior. Sin saber cómo, me perdí con tus caricias, con tus besos, con tu risa…

Y así estoy, sintiendo como, poco a poco, me derrumbo. No encontrando nada que me haga continuar. Esperando que el tiempo cure las heridas y deseando que por un instante todo lo que ocurre a mi alrededor deje de llevarme siempre hacia ti.

Roque de las Bodegas. Anaga. Santa Cruz de Tenerife. Spain.

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