La piedra filosofal

Dicen que eres sustancia alquímica capaz de convertir simples metales en oro y plata. Fórmula mágica de la vida eterna o cuando menos del rejuvenecimiento. Fin anhelado e inalcanzable de la alquimia. Símbolo de la perfección en su máxima expresión. La piedra filosofal te llaman. Quizás una herramienta que los dioses, tras construir el universo, dejaron olvidada.

Yo, que siempre he perseguido sueños imposibles, también te he buscado: Recorrí mis territorios de norte a sur. Pregunté en la memoria, de este a oeste. Hice piruetas en los campos sin fin de la imaginación. Recorrí los caminos ciertos de la cordura y a veces, con precaución, observé los infinitos abismos de la locura.

Me aseguraron que estabas en este lugar, sin embargo he comprobado que tampoco eres ese cilindro, que dormitando en el olvido, ya forma parte del entorno como si siempre hubiese estado ahí, y a pesar del nuevo fracaso, no pienso desistir en tu búsqueda.

Mis suelas están gastadas y mi piel bronceada tras mil ocasos. La mochila repleta de recuerdos imborrables y mis manos moldeadas por las caricias del viento. Mi corazón latiendo al ritmo de la naturaleza y mis sentidos una prolongación de ella.

Quizás jamás te encuentre, pero he crecido tanto en tu búsqueda…

Mirador El Aserradero. Garafía. La Palma. Spain.

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