Buscándote

Qué difícil me pones, a veces, ese instante de buscarte y no hallarte. Sin saber exactamente el motivo, te vuelves huidiza y tímida y sin embargo sabes que te necesito para encontrarme a mi mismo y entender mi interior. Sí, para ser…

Nuestra historia empezó sin quererlo, tal vez una tarde naranja de verano o quizás una triste y plomiza mañana de invierno. Siempre me gustaste, casi de una forma irracional, y desde aquél segundo en que por fin te pude comprender me enamoré de ti.

Hemos hecho el amor mil veces y en otras ocasiones nos hemos peleado y distanciado. Juntos hemos reído y también llorado, confiado y tras la verdad retrocedido, creído y tras la mentira sufrido. Te utilicé de forma incorrecta guiado por la furia de mi corazón y la incoherencia de mi mente. Siento mi torpeza al dibujarte sobre el papel y perdóname si te pronuncio con desgana, cuando sé que en tu sonido está la magia del entendimiento, del cariño, de la razón.

No sé cuánto tiempo durará nuestro romance y es cierto que si termina será por mí, tú jamás serías de las que abandonan…

Pero te pido, por favor, que cuando te necesite no seas esquiva y si me sientes buscándote avances un pasito hacia la luz de mi memoria. Después de todo yo sólo soy yo y tú, esa que pienso, escucho, siento y pronuncio, en definitiva, palabra.

Roque de las Bodegas. Anaga. Santa Cruz de Tenerife. Spain.

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