Alineación imperfecta

Siento comunicarte que ya no creo en tus palabras. Que tu ego era un gigante con el que era imposible luchar y sobrevivir y que el abismo de la incomprensión me apartó de ti.
Perdona si soy atrevido, pero ya no eres eje, centro, ni motivo. Abrí mis alas al viento y comprendí que podía volar sin ver tu perfil.
Disculpa si molesto, pero ya se terminó nuestro tiempo. No me importa lo que digas o lo que hagas, siempre pensaste que no sería capaz de estar lejos de ti y yo nunca estuve tan cerca como creías.
Siento decirte que ya cambié el rumbo. Que la proa que me llevaba a tu puerto se perdió en una derrota inesperada y sin quererlo quedé varado en otro cuerpo, en otros ojos, en otros labios.
Perdóname si ya no te digo amor, pero ahora todo ocupa su lugar. Tú tan matemática y estructurada, tan estricta y perfecta, tan correcta y enérgica. Y ahora veo que, sin duda, nuestra alineación era imperfecta.
Disculpa si te digo que ya no me importa que no estuvieses cuando más te necesitaba. Que me da igual que no prestaras atención a mi mundo. Que ya no me duelen los besos que esperé y no cruzaron tu muro.
Siento decirte adiós y no sentir nada, a pesar de ver dolor en tu mirada, pero de ti aprendí a avanzar y convertir todo en un campo de batalla.
Perdona si ahora que miro al horizonte, sabiendo que estás detrás, me siento libre y con ganas de olvidar.
Punta de Juan Centella. Icod de los Vinos. Tenerife. Spain.

Ríos que van al mar
Tiempo en blanco
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