Son muchas las ocasiones en las que afrontamos momentos de nuestra vida con dudas y miedos y en las que además queremos, de un plumazo, ver las soluciones a las incertidumbres que nos rodean. Sin haber empezado a caminar ya queremos conocer todo el recorrido y lo cierto es que el camino sólo existe tras cada huella dejada sobre su superficie. Quizás sólo haya que avanzar para que el sendero nos ilumine con su eterno mensaje: Todo cambia, igual que nosotros cambiamos, incluso, en el tiempo que transcurre entre dos pasos. Así que en vez de imaginar soluciones, dejemos que ellas nos encuentren a nosotros, caminando.
Desde montaña Samara. Parque Nacional del Teide. Tenerife.
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